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LA LUCHA DEL PUEBLO MAPUCHE; 10 AÑOS DE REPORTAJES EN REVISTA PUNTO FINAL. La lucha del Pueblo Mapuche intenta reflejar y recoger, en breves páginas, la palabra, pensamiento y acción mapuche. Es una mirada desde lo mapuche, desde la comunidad y desde la ciudad, una mirada desde el sur para todos los puntos cardinales, desde la lluvia para crear otra garúa. "Este libro fue escrito por el Pueblo Mapuche con la ayuda de Tito Tricot / Mauricio Buendia. Aquí están sus sueños, memorias, bandurrias, bosques antiguos y, por sobre todo, su lucha, su inmensa dignidad y vocación de futuro". Ilwen Ediciones

EVO MORALES, DE LA COCA AL PALACIO, "Una Oportunidad Para la Izquierda Indígena"; Desde el año 2000, emerge en Bolivia un nuevo nacionalismo. Su núcleo articulador ya no serán las clases medias urbanas sino las masas campesinas e indígenas que desde sus estructuras sindicales territorializadas se "desbordan" hacia el ámbito nacional, disputando con las élites neoliberales una visión alternativa de país.

VENEZUELA. LO BUENO, LO MALO Y LO PENDIENTE. Pocos gobiernos en el mundo son objeto de campañas de demolición tan cargadas de odio como Hugo Chávez, presidente de Venezuela. Sus enemigos no han vacilado ante nada: golpe de Estado, huelga petrolera, éxodo de capitales, intentos de atentados, mentiras e insidias. ¿Por qué tanto odio contra Chávez? Es importante esclarecer qué intereses está golpeando, qué reformas está haciendo. Este libro analiza lo bueno, lo malo y lo pendiente de la Revolución Bolivariana, edit. aun creemos en los sueños

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sábado, 16 de enero de 2010

Las Cartas Ya Están Echadas

Autor: Mauricio Muñoz Díaz
Las cartas ya están echadas, el balotaje es mañana domingo y saber quien nos gobernará por los próximos cuatro años es cuestión de horas., será entre fuerzas políticas que con diferentes matices defienden el mismo sistema político, social y económico.

Tanto la Alianza por Chile como la Concertación defienden y llevan a cabo una política neoliberal. Sigo pensando que votar por la Alianza Por Chile o por la concertación, es como elegir entre la coca- cola y Pepsi cola; osea "casi lo mismo". Y que no se puede ser izquierda y apoyar al liberalismo. Pero la vida y las situaciones políticas no son en blanco y negro, están llenas de matices.

Todos reconocemos como nunca antes la derecha había tenido una opción tan real de llegar al poder. Y si bien es cierto, los de la concertación se han convertidos en "casi" mis adversarios y digo casi por que yo no lo siento así, sino que ellos mismo lo hacen sentir así; los de la Alianza son "casi" mis enemigos. Pero no quiero ver de ministros de estados a los fascistas que un día fueron militantes de Patria y Libertad.

No quiero ver en cargos de gobierno a los que representan las fuerzas políticas que bombardearon la casa de gobierno y derrocaron al presidente democráticamente elegido, Salvador Allende, asesinaron a Víctor Jara y mataron a Miguel Henríquez.

Como militante del Eco-Socialismo (sin tener que firmar en ningún lado, por que para mi no es necesario firmar para serlo), hoy en día se me hace complicado aceptar el echo de votar por la concertación, pero entiendo que de lo que se trata es de parar a la derecha neoconservadora, fascista y golpista que apoyaron a Pinochet y la dictadura.

También entiendo que es un paso táctico, y no es una alianza estratégica, porque la meta es el Eco-socialismo y una alianza estratégica será con las fuerzas políticas y sociales que están por el socialismo en Chile. La segunda vuelta será entre la derecha. y si bien es cierto que el Gobierno de la Concertación representa a los sectores que asumieron como propio el proyecto de la dictadura, aplicando algún parche para que siguiera todo igual, adscribiéndose plenamente al neoliberalismo y profundizando el modelo.

No obstante en el gobierno de la Presidente Bachelet se dieron algunos pasos positivos como la creación de la pensión solidaria, mejorías en la justicia laboral, la ampliación de la red pública de jardines infantiles mejoramiento en la calidad de las viviendas sociales y subsidios y empleos de emergencia a sectores afectados por la crisis económica global y un acercamiento hacia un frente común de solidaridad en América del Sur. Avances que no son suficientes porque no tocaron las causas de aquellos males. Por lo menos ha habido una preocupación, una sensibilidad por los que viven en situación de pobreza y reconozco en ello mi "bacheletismo".

En cambio de Sebastián Piñera, candidato a presidente por la Alianza Por Chile, No se puede esperar absolutamente nada en beneficio del pueblo y de los trabajadores. La derecha ha sido un obstáculo objetivo para implementar reformas sustanciales en cuestiones tan sensibles como Derechos Humanos, Legislación Laboral, Regulación Medioambiental, Fiscalización a los Fondos Provisionales, La Alianza Por Chile representa a los sectores más reaccionarios del capital interno. Y que cuenta en su comando de campaña con los "herederos" del General Pinochet.

Gestores y cómplices junto con la CIA, del golpe de Estado en Chile. Autores y sostenedores de la dictadura que terminó con el estado de derecho, y por ende con la democracia en Chile. Dando inició al periodo más siniestro y nefasto de la historia de Chile. Todo con el objetivo de implantar en Chile la política neoliberal.

Votar por la alianza es votar por el pinochetismo. La alianza por Chile con Sebastián Piñera de presidente, seria como la vuelta a la Moneda del pinochetismo, sin el general Pinochet. Por lo tanto para las fuerzas democráticas y progresista es un gran desafío el que tienen frente a esta inminente segunda vuelta.
Y no es el votar por " el mal menor" o votar por " el mal mayor" o simplemente votar en nulo o en blanco. Sino que la actitud y decisión política será; dejar o no dejar que el pinochetismo llegue de nuevo a la Moneda, esta vez mediante las urnas.
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domingo, 10 de febrero de 2008

Patricia Troncoso Robles, “La Chepa”, a Fondo: "No Tenemos Otra Opción que la Confrontación"


En medio de su recuperación, luego del prolongado ayuno que realizó para reclamar la revisión de su condena, la líder que internacionalizó el conflicto mapuche explica las razones de su lucha. Una dura batalla que se tiñó de sacrificio y agitación en calles y comunidades indígenas, y un coqueteo constante con la muerte. Aqui la reproduccion de la entrevista que le realiazo La Nación Domingo.

"La Chepa es brava". Esa fama tiene Patricia Troncoco desde que hace más de una década se sumó a la lucha por la recuperación de tierras de las comunidades indígenas de las regiones VIII y IX del país, el Wallmapu (territorio mapuche). Una opción de vida que hizo sentir con todo el peso de la sangre mapuche que corre por sus venas, pese a su apellido winka, durante los 112 días que se mantuvo en huelga de hambre para reclamar entre otras exigencias la revisión del caso Poluco-Pidenco, por el que fue acusada de "ataque incendiario terrorista" y condenada a 10 años y un día de cárcel.

Pero en estos días, detrás de esa probada bravura asoma una Chepa que se recupera a paso acelerado, atenta a que se le "asome marzo" y que el Gobierno cumpla la palabra empeñada. Recostada en una cama igual a la que fue engrillada para aplicarle suero, uno de esos días en que sin dejar de mostrar los dientes a médicos y celadores sintió la muerte hasta en su aliento y, sin más, preparó su funeral. Su queja hoy no es porque uno de sus custodios cabecee el sueño en la sala de espera, sino porque la furia contenida del volcán Llaima no es visible desde la ventana de la habitación 719 del hospital de Temuco. Allí, durante varias visitas encubiertas, relató a LND de puño y letra los pormenores de su largo ayuno y su visión de un conflicto que, a juzgar por los acontecimientos, parece estar comenzando.

-¿Qué le parece el nombramiento de Rodrigo Egaña por parte del Gobierno para tratar de avanzar en la solución del conflicto con el pueblo mapuche?

-Si hacemos un parangón con la ex ministra [Alejandra] Krauss [del Mideplan], es exactamente lo mismo. ¿Qué hizo esa señora? Se subió a un helicóptero, se paseó por las comunidades y lo único que se consiguió fueron mapuche presos, muertos y la compra de predios para algunas comunidades vía fondo de tierras. Los esfuerzos del Gobierno tienen el propósito, una vez más, de entrampar los temas de fondo. Egaña significa "hemos fracasado". A pesar de la represión, de los proyectos, de dividir ante la opinión pública entre mapuche buenos y mapuche malos, seguirán fracasando mientras el problema político-histórico sea tomado desde dos opciones: plata pa los buenos, palo pa los malos.

-¿Ayudará a la reconciliación entre los mundos huinca-mapuche la ley de reconocimiento de los pueblos indígenas?

-El reconocimiento constitucional no significa nada, si no son los mapuches los llamados ejercitar y hacer valer ese derecho. Se necesitan interlocutores válidos y resolutivos, y gestos reales para avanzar en nuestro proceso de reconstrucción política y autónoma. Por ahí, entre gallos y medianoche, se intenta buscar el reconocimiento constitucional, el Convenio 169 de la OIT ¿Eso tendrá sentido con represión? Deseo refrescar la memoria con respecto a la Ley Indígena y todas las esperanzas que se pusieron en ella, y las decepciones que significó. Cuando el Estado chileno desee hablar de territorio y autonomía es posible que conversemos. Pero ahora, con el bototo en la cara, es difícil.

-¿Qué opina de que la UDI haya impugnado el acuerdo que puso fin a su ayuno?

-La derecha defiende una forma de abordar una problemática con todo el rigor heredado de la dictadura, que busca entender la resistencia y defensa del territorio mapuche "como conductas terroristas". El otorgamiento de los beneficios no es caridad ni benevolencia, como han insinuado, es el derecho que tiene todo interno condenado. Los presos políticos mapuche que seremos beneficiados a partir de marzo contamos con los requisitos para optar a ellos. Otra cosa es que fruto de la política represiva que sostiene el Estado, que incluye también a Gendarmería, el acceso a esos beneficios haya sido negado de forma arbitraria en castigo por nuestras protestas, como la huelga de hambre.

-¿Qué importancia le asigna al rol que jugó la Iglesia Católica en la solución de la huelga?

-Monseñor Goic fue más visible, pero no podría olvidar a Camilo Vial, quien permanentemente nos mantenía informados de sus gestiones; al obispo de Chillán, Carlos Pellegrin, o monseñor [Ricardo] Ezzati. Ellos quizás no tienen el reconocimiento de sus gestiones, porque son obreros, cuyo trabajo es compromiso de vida. Monseñor Goic fue muy consecuente y responsable en comprender nuestra situación. Eso marca una recuperación de la Iglesia para el pueblo. Hemos comenzado a escuchar un discurso no sólo conciliador, como lo fue desde el fin de la dictadura, sino que ahora se asume el impacto de un modelo económico inhumano, que desgarra las entrañas de una sociedad con exitismo, poder, consumo, drogas e, incluso, el suicidio como opción válida si no lo soportas.


ATENERSE A LAS CONSECUENCIAS

-Al iniciar la huelga, en octubre del año pasado, los ayunantes pidieron revisar la Ley Antiterrorista por la que fueron condenados y otras exigencias, pero luego se habló de beneficios carcelarios. ¿Al final tuvieron que ceder?

-No cedimos ni un centímetro, sino que de forma inteligente buscamos caminos que canalizaran estas demandas. Pedíamos la desmilitarización de las comunidades, revisión del caso Poluco-Pidenco y la Ley Antiterrorista en una mesa de diálogo, y como gesto de buena voluntad, el reconocimiento de los beneficios carcelarios. Pero en Chile no existen condiciones para conversar nada. Si no, ¿cómo explicar los 112 días de castigo en una huelga que daba indicios de posibles diálogos que nunca ocurrieron? ¿Cómo hablar de la Ley Antiterrorista si el propio [ministro] Pérez Yoma lo dijo: "Lo volveremos a hacer si es necesario". Ante el mundo, Chile quedó como un país que aplica la Ley Antiterrorista y eso no es bien visto, porque de inmediato es asociado a la dictadura de Pinochet.

-¿Entonces usted cree que ganó esta batalla?

-A nivel nacional e internacional quedó en evidencia la violencia y militarización de las comunidades que hoy resisten. Hicimos entender al Gobierno, principalmente, que el tema de fondo es territorio y autonomía, y que debe poner fin a la represión de las comunidades y grupos de apoyo en la ciudad. Las soluciones de parche no sirven. Si tu pregunta es si ganamos, sí, ganamos. Nuestro enemigo tuvo que venir a mi cama a negociar y darme lo que pedía. Eso significa que ganamos. No yo, la Chepa, porque soy una obrera más de esta lucha, ganamos los mapuche.

-¿Insistirá en la revisión del caso Poluco-Pidenco en un nuevo juicio?

-Mantengo la idea de total indefensión. El mismo Estado que nos acusa también nos defiende con un defensor pagado por el Estado. La Ley Antiterrorista, el tema del debido proceso, la presunción de inocencia y los testigos sin rostro, lo tocaremos en tribunales internacionales, al igual que los asesinatos de mapuche que investiga la justicia militar.

-¿Hay confianza en que se cumpla lo pactado?

-Lo que está en juego es la credibilidad del Gobierno de Bachelet en materia indígena. Ver para creer. La historia y la experiencia nos dice que las políticas implementadas son meros parches y que todo lo que con la mano se escribe, con el codo se borra. El Gobierno puede decir lo que quiera, pero tiene que cumplir en marzo. No me dio a mí su palabra, se la dio a la Conferencia Episcopal, encabezada por monseñor Goic. La Iglesia es la garante, el Gobierno, el encargado de cumplir. Si no lo hace será su responsabilidad. Nosotros, los mapuche, estaremos atentos, vigilantes. Si no cumplen tendrán que atenerse a las consecuencias.


DIÁLOGO AGOTADO

-¿Cómo califica las acciones de la Coordinadora Arauco Malleco, CAM?

-A pesar de toda la persecución, la CAM ha sido hasta ahora la expresión más digna de lucha y consecuencia. Allí no existen vinculaciones con grupos subversivos, que es usado como signo de menosprecio, como si los mapuche no tuvieran la capacidad de organizarse, pelear y avanzar política y estratégicamente. Estemos de acuerdo o no, la coordinadora es la que ha levantado la bandera vanguardista y confrontacional contra los usurpadores y el sistema capitalista. Mientras estén las forestales robándonos el agua y alteren los afluentes naturales, no tenemos otra opción que la confrontación y recuperar las tierras usurpadas. Eso trae represión, pero también resistencia y defensa.

-¿Por qué la CAM desechó toda posibilidad de diálogo con Rodrigo Egaña y advirtió que continuará con las acciones de resistencia?

-Es absolutamente comprensible. Nuestro pueblo ha agotado las instancias de diálogo con el Gobierno, porque éste no apunta a la devolución del territorio usurpado por las forestales o los latifundistas ricos. Lo que se ofrece es una compra de tierra que no tiene que ver con la recuperación de lo robado. Y se le paga al ladrón por devolverla. ¿Cómo lograron tanta tierra las forestales? Por una ley especial donde la subvención era el real negocio. Por comprar una hectárea, plantarla y explotarla, el Estado subvencionaba el 70%. El negocio ahora es que el mapuche se llene de eucalipto y pino, mientras ellos se dedican a comprar, acopiar y producir celulosa.

-La muerte del estudiante de la Ufro Matías Catrileo agravó la situación en la Araucanía. ¿ Se podría agudizar aún más el conflicto?

-La realidad del conflicto es que nosotros vivimos allí y eso nos hace defender y trabajar esas tierras. La represión siempre está de paso, pero nosotros quedamos. La estrategia represiva cambió y se duplicó el contingente policial con el único interés de provocar temor, reunir información, hostigar. Los carabineros son ahora los guardias forestales, los camperos de los ricos. No tienen otra función que proteger, fortalecer, expandir y perpetuar la dominación. Este es un conflicto político-histórico con el pueblo-nación mapuche que obedece principalmente al reconocimiento de su territorio y autonomía. No lo digo yo, sino la historia desconocida y tergiversada que aflora con la misma fuerza que el problema con Perú o Bolivia. Allí sí son válidos los tratados, los límites, cada centímetro de mar... Bueno, nosotros también trabajamos por recuperar lo robado.

(Extracto de las respuestas de la Chepa).

EL FUNERAL QUE NO FUE


–¿Cuál fue la principal complicación que experimentó durante la huelga?

–La huelga fue un profundo acto de rebeldía frente a la soberbia y la arrogancia. Sentía sobre mí la responsabilidad de defender con dientes y uñas nuestra lucha. Sentí la muerte al lado de mi cama, por todas las señales que mi cuerpo presentaba y su deterioro progresivo. Algunos dirán: ¿cómo duró 112 días sin comer y sólo con yerbas medicinales? Debo decirles que desde el día 64 me llevaban al hospital para ponerme suero y exámenes. Hubo un momento en que ya no tenía venas y se me implantó un catéter [en el empeine]. No tenía donde escoger: era “por la razón o la fuerza”, y ya me había negado a recibir químicos para que funcionaran mis órganos y retardar el colapso. Fue así que estuve amarrada dos días de pies, manos y del tronco, aunque entendía que era la obligación de los médicos, y la mía resistirme.

–¿Temió por su vida?

–Llegó un momento tan claro para mí, que tuve que llamar a mi machi María Ancamilla, de Temulemu, y al lonko Pascual Pichún, para preparar los funerales. Para que fuera todo en orden y pudiera retornar adonde me inicié peleando por la lucha de mi pueblo; al lado de las tres comunidades: Temulemu, Didaico y Pantano. Era difícil hablar del tema con mi padre y plantearle que estaba muriendo, pero mi vida sólo dependía de la gracia de Dios.

–¿Cuáles son sus planes después de la cárcel?

–Yo seguiré luchando al lado de mi pueblo, pero por el momento no hay planes. Sólo esperanzas de obtener mi beneficio. Mientras, debo juntar dinero para una “mediagüita” y cositas para una casita, eso es lo primero. Lo claro es que será en el campo. Y emprenderé un proyecto autónomo de derechos humanos para dar ayuda jurídica a las comunidades de la resistencia.

El Weichafe Catrileo

“Matías Catrileo representa la consecuencia, la lucha y la generosidad de un ‘weichafe’ (jefe militar estratégico), pero también la impunidad con que actúan los organismos represores. Lo desconcertante es que los asesinos son premiados. En el caso de Alex Lemún, el policía Marco Aurelio Treuer fue ascendido, y el asesino de Matías (Walter Ramírez) ni siquiera fue sacado de servicio. Eso significa que el asesinato de cualquier mapuche o no mapuche, como Rodrigo Cisternas, de la forestal Celulosa Arauco, no tendrá culpables. Esto obliga a que los casos sean vistos por tribunales civiles”.
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sábado, 9 de febrero de 2008

¿Cómo Identificar Hoy en Chile a Alguien Verdaderamente de Izquierda?

Por: Hermes H. Benítez
¿Es justificable seguir identificando al actual Partido Socialista chileno, y a la presidenta, militante de este mismo partido, como una organización y una persona “de izquierda? Esta es una pregunta no sólo perfectamente legítima, sino de gran importancia política en el Chile de hoy, luego de 17 años de dictadura militar, y de cuatro períodos de “democracia tutelada”(Portales), en los que el Partido Socialista ha participado y cogobernado; gobiernos que, en una importante medida, han conservado tanto el aparataje jurídico-constitucional, como el modelo económico establecido por la dictadura.

Por cierto, una respuesta medianamente satisfactoria a la pregunta formulada más arriba no puede darse, simplemente, a partir de un puro examen de estas realidades presentes o de la historia inmediata de nuestro país; sino que exige, previamente, ponerse de acuerdo respecto de ciertas definiciones básicas y criterios.

Como lo muestra David Caute en su instructivo libro titulado: “LA IZQUIERDA EN EUROPA DESDE 1789”(1), las denominaciones izquierda y derecha se originaron en los tiempos de la Revolución Francesa, durante la cual los ‘radicales’, o revolucionarios, se sentaban al lado izquierdo de la Asamblea Legislativa (mirados desde el sillón de su presidente), mientras que los ‘conservadores’, es decir, los partidarios del absolutismo, lo hacían al lado derecho.

En cuanto a lo que aquí nos interesa, Caute argumenta convincentemente que la denominación ‘izquierdista’ tiene un carácter bastante elusivo, teóricamente problemático, además de históricamente cambiante. De allí que sea más dificil de lo que parece a primera vista, definir o identificar las ideas, valores y actitudes que caracterizarían a los individuos, organizaciones, o coaliciones políticas denominadas de izquierda.

A continuación Caute plantea y examina algunas creencias, valores y actitudes que parecen comunes a quienes dicen compartir y defender esta posición política, tales como: “la fe en la perfectibilidad humana”, “el racionalismo”, “el amor a la libertad”, “la tendencia igualitaria”, “la simpatía por el explotado y el oprimido”, “el antirracismo”, “el pacifismo”, “el anticlericalismo” y “el antiautoritarismo”. Como es manifiesto, estas actitudes o creencias no se encuentran siempre y necesariamente, en toda persona o partido identificado como de izquierda; e incluso algunas de ellas (el anticlericalismo, por ejemplo) no son hoy, en parte gracias a la Teología de la Liberación, en absoluto distintivas de esta posición política. Mientras que, por otro lado, el igualitarismo y el antiautoritarismo no son valores que históricamente le hayan importado, por ejemplo, al stalinismo, que uno no podría identificar sino como “de izquierda”.

Por no decir nada del “amor a la libertad”, sentimiento que, dependiendo como se defina y entienda, puede ser experimentado por individuos ubicados en cualquier lado del espectro político. Como escribe Marx en alguna parte, “nadie lucha contra la libertad en general, sino contra la libertad de otros”. Es decir, cualquiera se considera partidario de “la libertad”, incluso aquellos que en la práctica son sus peores enemigos.

El único valor que pareciera ser esencial a la posición característica de la izquierda es “la simpatía por el oprimido y el explotado”, siempre que ella no se limite a ser un puro sentimiento vacío, sino que se traduzca en acciones efectivas que hagan posible mejorar la situación material de aquellos, y en general a favorecer sus intereses.

Pero existen otra forma de identificar, de manera clara y categórica, aquello que sería distintivo, o característico, de los individuos, partidos o coaliciones de izquierda, a partir de su conformidad, o no conformidad, con ciertos “criterios”, que según sean o no satisfechos por el individuo, partido, o coalición en cuestión, permitirán reconocerles, o negarles, su condición de izquierda. Este procedimiento parece resolver por sí mismo el litigioso problema previo de ponerse de acuerdo en cuál o cuáles pudieras ser los requerimientos, necesarios o suficientes, que nos permitan ubicar a una persona u organización, en éste o en aquel otro lado del espectro político.
Pensando en el caso específico de Chile, pero aplicable a cualquier otro país, nos parece que podrían establecerse dos grandes criterios a partir de los cuales es posible calificar, identificar o definir hoy como de izquierda a una persona, a una organización, o a un grupo de organizaciones políticamente asociadas. Significativamente, estos criterios no se refieren a sentimientos, valores, o actitudes, a veces imposibles de establecer de una manera objetiva, sino a la posición de un individuo, o de una organización, u organizaciones, ante las dos realidades económicas fundamentales del país y del mundo de hoy. De allí que el primer criterio para calificar de izquierda hoy en Chile sería el de repudiar el neoliberalismo en cualquiera de su formas internas, ideológicas o prácticas. El segundo criterio consistiría en el rechazo de las formas contemporáneas de penetración, control de las economías y relaciones de intercambio internacional, conocidas bajo el nombre genérico de globalización, definidas corrientemente como “el proceso de creciente integración de las distintas economías nacionales en un único mercado capitalista mundial”(2), tras el cual se ocultan las duras realidades de la superexplotación, desnacionalización y perdida de la soberanía que esta forzosa “integración” entraña para las naciones del Tercer Mundo.

Nos parece que no se necesita ser marxista para aceptar estos criterios, dada la centralidad de la base económica de las sociedades, lo que los hace enteramente inobjetables, además de perfectamente lógicos, puesto que no se puede estar objetivamente en favor de los intereses económicos y políticos de las grandes mayorías oprimidas y explotadas de nuestro país, si uno defiende, o se beneficia de cualquier modo, con el modelo económico neoliberal. De manera semejante, tampoco se puede estar a favor de los intereses de estas mayorías a escala mundial, si al mismo tiempo se está de acuerdo con la estrategia dominante de control, saqueo y desnacionalización de las economías nacionales por parte de las grandes metrópolis industriales del Norte.

Ahora bien, si medimos con estas dos varas la posición y conducta del Partido Socialista en el gobierno, y la de la propia presidenta, no cabe duda que no califican como de izquierda. El partido Socialista y la presidenta defienden el modelo económico neoliberal introducido en Chile a sangre y fuego por la dictadura; y simultáneamente son partidarios de la globalización en los términos más arriba definidos, por lo tanto ni aquel partido, ni Michelle Bachelet son, ni pueden ser adecuadamente definidos, como de izquierda. En realidad sería mucho más justo clasificarlos a ambos como centro-derechistas, porque esa es objetivamente la posición donde se ubican, y tal es, igualmente, la de sus aliados democristianos.
Apellidar social–demócrata al Partido Socialista actual, y a la presidenta, no nos ayuda mucho a comprender su verdadera posición, porque históricamente la social democracia ha adoptado posturas tanto de izquierda, de derecha como de centro. A menos que uno emplee la denominación ‘social-demócrata’, como sinónimo de: “de izquierda en las palabras, y de derecha en los hechos”, pero esto corresponde a un uso peyorativo y no simplemente descriptivo del lenguaje político.

Digamos, también, que no debiéramos llamar izquierda solamente a aquellos que aspiran a la transformación socialista de la sociedad. Esto equivale a utilizar un criterio demasiado restrictivo, que simplemente asimila izquierda y socialismo en un solo conjunto indiferenciado; además de que, al poner una vara demasiado alta, por así decirlo, hace que, por ejemplo, ni siquiera califiquen como de izquierda políticos de la talla de un Pedro Aguirre Cerda, lo que es patentemente absurdo.

Notas:1. David Caute, THE LEFT IN EUROPE SINCE 1789, New York: McGraw-Hill, 1966, pág. 9. 2.
Véase el término ‘Globalización’ en la Wikipedia.
Articulo publicado originalmente en www.piensachile.com
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viernes, 8 de febrero de 2008

VII Encuentro Territorial Ampliado: Piedra del Águila 2008, Caminando al Autogobierno


Convocatoria a nuevo encuentro político cultural y principales conclusiones de encuentro anterior

Este espacio de coordinación camina raudo, con convicción y decisión, alentados por la necesidad que nuestro territorio nos exige, las condiciones de vida del conjunto de la sociedad se han precarizado, miles de trabajadores forestales fueron despedidos, los mineros han sido nuevamente engañados y atomizados con cursos chantas, los estudiantes cada vez más endeudados y engañados por los políticos de siempre que hicieron más de lo mismo y peor en la Ley general de Educación, el medioambiente esta profundamente dañado en nuestro país y en especial en la zona; ríos completamente destruidos por la extracción de áridos, fumigaciones sumamente dañinas para la salud de la población, pérdida considerable de la biodiversidad, amenazas de construir mineras en el lago Lleu-Lleu (el mas limpio de A.L.) y el Gobierno da como única salida el plan Arauco el que ha sido refutado inclusive por personajes que antes lo veneraban, plan que no resuelve los problemas estructurales, sin mejorar las condiciones de vida de los habitantes sino que profundiza el modelo económico instalado en la zona (modelo forestal), todo esto nos llama a dejar nuestra Indiferencia, falta de sensibilidad el individualismo para desarrollar esfuerzos colectivos que posibiliten construir nuestros propios proyectos de desarrollo.

Nuestro territorio sabe de organización y lucha, Los mapuche, campesinos y mineros nos enseñaron el camino, hoy nuevamente el mundo popular debe asumir su causa y no dejar doblegar por pactos Autoritarios o políticas represivas del Estado, hoy todos nos convocamos a parlamentar en el VII Encuentro Territorial Ampliado, Piedra del Águila 2008, el 16 y 17 de febrero. Espacio construido por las organizaciones sociales quienes convocan al conjunto de la clase popular a participar activamente de dicha jornada fortaleciendo la construcción del poder popular, para esto hemos establecido dos mesas de trabajo; a) Movimiento Social, Practica y organización, b) Herramientas de construcción Político-Social.

Mineros, Cesantes, trabajadores forestales, estudiantes, Mapuche, Pueblo Organizado la decisión es nuestra, siempre será nuestra, a construir Poder Popular.

COORDINACION MOVIMIENTO POPULAR ARAUCO (COMPA)
SINTESIS JORNADA POLITICO-CULTURAL

El sábado 12 de enero se realizó la jornada político-cultural convocada por la Coordinación movimiento popular Arauco (COMPA) en el sector piscina de Curanilahue, espacio en el cual el mundo popular organizado se reunió para reflexionar en torno al proceso de Unidad en la Acción, alrededor de cien sujetos dialogaron en profundidad sobre la realidad local y nacional avanzando en la construcción del poder popular, esbozando los lineamientos básicos para la elaboración de un programa de lucha Territorial.

A eso de las 11:30 de la mañana se dio inicio oficialmente a la jornada entregando un saludo de bienvenida a los asistentes, en especial a los compas de otras regiones; Puerto Montt, Santiago, Rancagua, Arica y una lagmien de Bolivia. De inmediato se realizo el lanzamiento del libro: los Mapuche ante la Justicia, Criminalización de la protesta. Para abrir este espacio el compa Rodrigo nos recargo de newen gracias a sus interpretaciones musicales, luego vinieron los comentarios del libro por parte del Abogado de DDHH Pablo Ortega M., el Autor Eduardo Mella, Filomena de Bolivia. En la oportunidad se pudo esquematizar como el Estado Chileno esta reprimiendo a todo los luchadores sociales (mapuche, estudiantes, sindicalistas, etc. y coartando los espacios de participación Directa de los actores del mundo popular.

Luego vino la conformación de los grupos de trabajo los cuales estaban divididos en torno a dos temas generales; Educación y comunicación y organización del mundo popular. Estos temas tenían como base de la reflexión la recuperación de nuestro territorio, cultura, historia e Identidad y la Unidad en la Acción como forma de construir este espacio, privilegiando los acuerdos por sobre el análisis y los diagnósticos.

Un diálogo sincero y profundo se pudo desarrollar en ambos grupos quedando bien claro la necesidad que tiene el pueblo de confluir en un espacio de coordinación que articule a los distintos actores y sujetos sociales, respetando la autonomía y diversidad de cada organización, avanzando como clase hacia un programa de lucha que interprete tanto las necesidades inmediatas como los imaginarios de cada uno. Entre los principales acuerdos a los cuales se pudo llegar están los siguientes:

* Importancia de las redes de comunicación para retroalimentar a cada sujeto de lo que se hace.

*Convocar a los sindicatos a asumir las tareas mayores que la realidad exige profundizar la deslegitimidad política del actual sistema llamando a no votar en las elecciones (*)

*Crear las redes necesarias para articular los diversos espacios territoriales organizados.

*Educar en la cotidianidad de nuestras relaciones.

*Crear y recuperar los espacios sociales, culturales, políticos y económicos, del pueblo ganando fuerza en la unidad.

*Fomentar las experiencias positiva que han surgido del conjunto de la sociedad excluida.

*Realizar jornadas muralistas con la finalidad de expresar la historia de Arauco.

*Avanzar en la historia social con las diferencias generacionales que existen pero sin la necesidad de dividir al conjunto de la sociedad.

*Crear un proyecto del pueblo en la unidad de la Acción, que supere las actuales contradicciones en la cual se encuentra el territorio y la sociedad luego de 30 años de neoliberalismo salvaje.

*Crear nuevas escuelas de Auto educación del pueblo.

Luego del plenario se desarrolló una marcha por la Dignidad y la unidad de la clase popular, desde la plaza de Curanilahue hasta el sector piscina donde esperaba el acto final de la jornada en memoria a los compañeros caídos por las seudos Democracia en especial por Rodrigo Cisterna y Matías Catrileo. El teatro, la poesía y la música fueron los encargados de despedir esta jornada, en medio de un fraternal compartir de los asistentes quienes a esa hora no demostraban lo extensa de la jornada, en sus rostros solo había alegría y en sus palabras alojaban sueños que durante mucho tiempo habían sido in visibilizados pero hoy provocan e impulsa a nuestra clase a seguir avanzando en Unidad.
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Balance del Año 2007 y Perspectivas para el 2008


Por: Jaime Yovanovic, Profesor J

Este año recién pasado ha sido de estabilización del capitalismo globalizado, el imperio del capital, y de aumento de la insatisfacción popular, lo que ha significado más una escuela de aprendizaje del sistema para responder a las protestas y cohesionar a la población en torno a los estados e instituciones, que de propuestas y logros populares de avance estratégico hacia la autonomía, la autogestión y el cambio social.

En Europa se aprecia un notable auge de la identidad, organización y legitimación de las nacionalidades, que ponen en jaque a los estados, sin embargo algunas de esas dinámicas resultan en nuevas formas de gobiernos que no parecen amenazar desde abajo la continuidad capitalista, como en Irlanda y Kosovo, no así en Euskal Herria, Catalunya, Flandes, Bretaña, Escocia y otros donde sigue creciendo el sentimiento nacional contradictorio al estado centralizado. Tal vez uno de los elementos más notables sean las luchas de los metalúrgicos alemanes, sabiamente integrada por las instituciones, y las extraordinarias batallas de jóvenes e inmigrantes en la periferia de París.

En Estados Unidos, después de las movilizaciones de los trabajadores del metro de Nueva York y de los inmigrantes, nada parece denotar un crecimiento de la capacidad de los de abajo para determinar sus destinos. La mayoría de los analistas se concentran en la batalla propagandística entre Republicanos y Demócratas, lo que, como es sabido, no produce modificaciones de ningún tipo.

En África las regiones más conflictivas, como Zimbabwe, cuerno africano y Magreb, fuera de algunas batallas entre diferentes corrientes, no presentan modificación de la tendencia general a la estabilización. Mucha inquietud se aprecia en Kenya y Chad, pero hasta ahora se trata de lucha de fracciones que disputan el poder de oprimir a los demás.
En Asia las tensiones se concentran en la lucha del pueblo árabe y en la notable movilización de la ex Birmania, que sólo ha terminado en ajustes temporales, al tanto que la situación de Nepal se mantiene en un tira y afloja entre monárquicos y comunistas haciéndose sumamente difícil asegurar los acuerdos mínimos alcanzados con diferentes escaramuzas. China afirma fuertemente el modelo capitalista diseñado astutamente por los modernos mandarines.

Nuestro continente continúa siendo el territorio de la esperanza, aunque la atención mundial sigue siendo dirigida hacia las superestructuras por una parte y a las acciones o declaraciones zapatistas por la otra, lo que tenderá a modificarse por las derrotas sufridas por los gobiernos Chávez y Morales, ambos acosados por la derecha y la izquierda, debido en gran parte al burocratismo y centralidad con que han encarado sus gobiernos, sin permitir la expresión popular, lo que ha sido inteligentemente aprovechado por las derechas para ganar simpatía y prestigio con sus programas "democráticos" y críticos del autoritarismo, sin embargo crece en Venezuela la conciencia de la autoorganización independiente y autónoma en el plano social para asegurar avances esta vez en los territorios y localidades por abajo. En Bolivia las batallas territoriales han sido sabiamente acogidas por la oligarquía cruceña aprovechando que Morales descuidó apoyarse en las organizaciones de base para optar por el camino de emitir centralizadamente las decisiones desde el aparato estatal y partidario, actitud suya que ha entrado en contradicción con las experiencias desde abajo que venían haciendo las comunidades originarias, campesinas y urbanas, cuya diferencia con la oligarquía pasa por el hecho de que esta última se apoya en el control de instituciones regionales. El MAS habría podido ganar muchos otros municipios si hubiese aplicado el principio del mandar obedeciendo, pero sus prácticas burocráticas de descalificación de los representantes sociales para preferir a los miembros de la máquina partidaria le fueron haciendo perder terreno en regiones claves. Las capas medias, que apoyaron a Morales desde el inicio, hoy día se distancian aceleradamente. Tal vez haya que encajarles el partido único para que se subordinen, pero bueno, el tema ése aún no aparece muy del gusto de la sociedad venezolana tampoco.

El gobierno Lula cada vez más se anuncia al mundo como el salvador del capitalismo brasileño y regional permitiendo que el viejo proceso de industrialización siguiera orientándose hacia la construcción de una burguesía exportadora que traiga dólares que son asociados localmente al capital financiero internacional que se pasea como Pedro por su casa, siendo la burguesía agraria la que ha obtenido mayores beneficios paralizándose completamente la reforma agraria y frenándose la lucha de los sin tierra cuyos dirigentes se subordinaron al proyecto capitalista del PT. No es casual que la empresa internacional Monsanto sea uno de los núcleos duros de la expansión de la burguesía en el campo, así como no es casual que la empresa estatal brasileña del petróleo se asociara a la empresa similar venezolana para instalar en los territorios controlados por el estado brasileño una poderosa planta que procesará una cantidad gigantesca de oro negro, aunque con ello haya fracasado en parte la táctica norteamericana de apoyarse en Brasil para el desarrollo del combustible derivado de la caña, cuestión que no se ha abandonado y es de interés de las grandes empresas agrarias. En la misma línea va el corredor transoceánico que desde el puerto de Santos movilizará las mercancías hasta los puertos de Arica e Iquique.

La señora Kirchner ya ha dado suficientes pruebas de que paulatinamente irá derechizando el gobierno argentino manteniendo sólo algunas de las políticas "progresistas" que caracterizaron a su hombre. Dentro de poco se espera que comience la represión contra la insurgencia de Gualeguaychú que llegó a movilizar 100 mil personas contra las empresas pasteras que se están instalando en territorio controlado por el estado uruguayo, país donde los izquierdistas en el gobierno han levantado consignas nacionalistas y patrióticas para justificar el funcionamiento de la empresa que procesa la celulosa. De nada ha servido que la empresa depredadora haya tenido que paralizar dos veces su funcionamiento para contener la fuga de gases contaminantes.

Los colombianos están de fiesta con voladores de luces en torno a la tragedia humanitaria de los prisioneros de las FARC, en que diversos presidentes se pelean por ser los intermediarios para su liberación empujando a Chávez para sacarlo del camino, en tanto el gobierno se regocija en medio del revuelo esperando que Papá Noel le conceda el deseo de arrancarle los presos a la guerrilla. Esta última no consigue avanzar y se limita a dar golpes de vez en cuando. En medio de ambos -gobierno y guerrilla- se organizan dos corrientes populares, una marcada por la socialdemocracia junto a la vieja izquierda intentando copar municipios desde los cuales disputar el poder central y la otra en un sostenido proceso de organización independiente por abajo en que se destacan comunidades originarias, sectores campesinos y afrodescendientes.

En Ecuador la aplanadora Correa afila estacas para la nueva Constitución mientras las comunidades originarias agrupadas en la CONAIE elaboran y circulan proyectos muy interesantes que no son los mismos ni parecidos a los que proponen la máquina correista, más dedicada a asegurar una cohesión estatal capitalista que a reorganizar la sociedad sobre la base de la territorialidad, la identidad, la autogestión y las comunidades. Correa ha demostrado que no era tan izquierdista como lo querían mostrar algunos desesperados por decirle al mundo que ha llegado la época de los avances populares. Al menos el programa de Morales cuenta con el reconocimiento formal de los ayllus.

En Perú el movimiento social está inmovilizado después de haber instalado a García en el gobierno, cuyo programa ha conseguido arrastrar tras de si a sectores importantes de la oligarquía y aún de dirigentes e intelectuales populistas. En México han fracasado todas las iniciativas sistémicas por acabar con el zapatismo y la midia ha optado por invisibilizar su presencia manteniendo en el más profundo silencio la ofensiva derechista por desalojar a las comunidades bases de apoyo zapatista de sus tierras, ofensiva que hasta ahora se ha estrellado con la fortaleza de los municipios autónomos. En Uruguay ya todos saben que el gobierno de los ex tupamaros es el gobierno de la traición.

De ese modo podemos caracterizar el año que terminó como el fin de la ilusión izquierdista de avanzar al cambio social desde los gobiernos. Los diarios y medios de la izquierda continental se esmeraban por mostrar con grandes titulares como las fuerzas populares avanzaban apoderándose de los gobiernos, haciendo abstracción de la diferencia abismal del papel protagonista de aquellas dinámicas que derribaban autoridades con relación a aquellas que llevaban ordenadamente al ganado a emitir su opinión acerca de quien estaría al mando del aparato de dominación.

En conclusión la ausencia del protagonismo social y del poder popular se está haciendo notar. Los serios retrocesos de Chávez y de Evo han arrojado un balde de agua fría a las ilusiones de los demagogos que querían sacar del sombrero del sistema el conejo del cambio social con un abracadabra o un ábrete sésamo escrito en el mismo lenguaje que la sociedad ya no acepta.

Si el lenguaje del cambio desde arriba se apropia hábilmente de los colores de las iniciativas sociales desde abajo, poco fruto ha dado la argucia de pintar el futuro con colores diferentes. La gente se da cuenta que se trata de un lenguaje democrático de camuflaje para imponer otra vez la bota autoritaria de los partidos y el verticalismo que en vez de abrir las compuertas de la iniciativa social, las cierra para subordinar a la población a los nuevos zares, a los nuevos populistas que no aprenden de la caída del muro, que creen que es suficiente un discurso agitador y excitante.

En los territorios controlados por el estado chileno cada cierto tiempo se sale un grupo de los partidos tradicionales y se lanza sobre lo social disfrazándose de "autónomos" con piel de oveja tratando de cambiar el lenguaje para capitalizar el inmenso descontento que recorre las poblaciones, barrios, campos, centros de trabajo y estudio. Del PC salió la Fuerza Social que se alió a la surda para dirigir algunos sectores, entre ellos la federación de estudiantes de la Universidad de Chile. Luego del PC siguen saliendo sectores y sectores como que se estuviera descascarando. Las crisis electorales y la distancia entre la insatisfacción social y los ridículos resultados electorales obtenidos por la izquierda no permiten ni tan siquiera ofrecer un producto más o menos viable o confiable a la gente, que se distancia en la misma medida que los grupos se salen de ese partido para ir detrás de ellos a tocar su puerta como una competencia de vendedores uno tras el otro, como ha ocurrido en Peñalolén y en un sector de secundarios en este último período, sector que se ha acercado a la directiva de la Fech que, dicho sea de paso, ya no se trata de la alianza entre la Surda y la Fuerza Social, sino de los autonomistas salidos de la Surda con la FS.

Esas izquierdas recicladas ofrecen la particularidad de que tienen la suficiente sensibilidad para darse cuenta que la población está cansada de los partidos y que ya no los siguen, por lo que creen que basta sacarse la camiseta que dice "partido" para colocarse la que dice "autónomos" para seguir en el mercado de los discursos. Lo que los identifica rápidamente es la insistencia de constituir redes transversales de sectores sociales que eviten que se instale el protagonismo de la población local en cada territorio. Siendo beneficiosas esas redes para impulsar la cooperación y el apoyo mutuo, sólo pueden lograrlo si en cada localidad el énfasis se orienta a la formación del poder popular en la forma de empoderamiento social que permita instalar las bases de los municipios autónomos. Una cosa es encontrarse en las localidades con los sectores de izquierda de abajo, que estimulan el protagonismo social territorial y otra cosa es trabajar con los sectores que priorizan por las redes transversales cuya orientación se hace sobre la base de programas generales que casualmente sólo pueden tener solución desde las esferas estatales, quedando como modos de reajuste de las instituciones, sin valorar para nada o asignando una categoría secundaria al papel de instituciones nuevas derivadas del contrapoder. Difícil está siendo instalar la discusión con estos sectores sobre la importancia de las escuelas barriales o locales autónomas, orientando ellos a sus estudiantes a que sólo presten atención a la lucha por la gratuidad de la educación y por modificaciones internas de la red institucional. Cuando se habla con ellos de identidades, casualmente coinciden en que sólo se habla de identidad "de clase", cuando se habla de salud comunitaria sólo atienden la temática de la función estatal de la salud y así sucesivamente. Le temen a la construcción del protagonismo local, tal como el soviet supremo le temía a la autonomía de los soviets. Le temen a la Comuna, a la que Marx reconoció que debía asumir las funciones del estado, dejando para este último algunas formas de coordinación. Son más bien seguidores de Engels, que afirma en la introducción a "La Guerra Civil en Francia" que la Comuna representa la "dictadura del proletariado".

Son los sectores que apuntan a la centralidad del estado, a la mantención del capitalismo bajo la forma estatal, no creen en la autogestión ni en las redes de economía alternativa, a menos, claro, que estén subordinadas a las redes transversales genéricas que pueden ser fácilmente controladas y dirigidas desde la argumentación presentada en asambleas o reuniones "nacionales" donde solamente se operan modos de introducir reformas internas a las instituciones del poder central. Le temen a imaginar que las localidades puedan pensar diferente unas de las otras y al final se transforman en base de sustentación de la políticas electorales e institucionales de la izquierda tradicional con la que no tienen empacho de llegar a acuerdos y negociaciones identificándolos como aliados estratégicos intentando convencernos de que tenemos "la ideología" como territorio común, lo que es más falso que Judas, con el perdón de Judas.

Si las experiencias de Venezuela, Nicaragua, Brasil, Uruguay, Argentina, Bolivia y Ecuador están demostrando que sin protagonismo desde abajo y desde las localidades no hay avance posible, sino más bien afianzamiento del capitalismo y retrocesos sociales que están favoreciendo las salidas derechistas y neoliberales, mal se haría si no se aprende y si no se cambia el eje de construcción estratégica rápidamente hacia la consolidación y multiplicación de las experiencias sociales autónomas que desde las localidades puedan instalar otra economía.

El año 2008 es un año electoral municipal en que el PC ha establecido acuerdos con los partidos de gobierno para distribuirse algunos municipios por la vía que se ha llamado de "la omisión", donde la aún llamada izquierda no presentará candidatos a alcaldes en algunos municipios con la condición de que la coalición de gobierno hará lo mismo en otras municipalidades en que el PC tiene condiciones de instalar alcaldes. El objetivo explícito de esta negociación a espaldas de la sociedad es el de aumentar de cinco alcaldes a una cifra que por lo menos duplique esa cantidad. Todo ello acompañado de la ofensiva del PC por el "fin de la exclusión", que no es más que conseguir modificar la ley para que los partidos pequeños puedan acceder al parlamento, lo que también ha significado rondas de negociaciones aún con los partidos de derecha.

Así, las organizaciones desprendidas de la izquierda tradicional, en vez de sumarse a las experiencias de autonomía social, sólo llevan aguas al molino del reformismo. Su salida de las viejas instancias partidarias no obedece a la necesidad de desarrollar otras políticas sociales, sino a la importancia de no perder terreno y no permitir que el protagonismo social se desarrolle al punto de que pueda encontrar salidas desde abajo sin someterse a la centralidad.

La única centralidad posible son los espacios de coordinación e intercambio entre las autonomías sociales locales y territoriales, lugares donde deben tomarse todo tipo de decisiones sin transferir ni delegar la soberanía popular, transitando así a la democracia no representativa. Trabajar hoy día junto a los que están contra esa perspectiva y que quieren arrastrarnos a la creación de centros de decisión, es sacrificar el desarrollo del cambio social. Que lo digan los venezolanos, los argentinos, los ecuatorianos, los bolivianos, los brasileños, los uruguayos, los nicaragüenses, etc.

Que no nos pase a nosotros.
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martes, 15 de enero de 2008

Grito de Libertad


Por: Arnaldo Perez Guerra y Pedro Cayuqueo

En todas las prisiones del mundo, la huelga de hambre es un último recurso para hacer frente a la injusticia y los atropellos. También es la decisión que un grupo de presos políticos mapuches tomó el pasado 10 de octubre en Angol. Casi tres meses después, el gobierno sigue sin escuchar su grito de libertad.

Una constante en los sucesivos gobiernos de la Concertación ha sido el hacer oídos sordos a las demandas de los presos políticos. "Se trata de delincuentes comunes", señaló la propia presidenta Bachelet en Suiza a mediados de año. Durante los gobiernos de la Concertación más de 500 mapuches han sido procesados por los tribunales de justicia en base a leyes ordinarias y también de excepción, tales como la Ley de Seguridad Interior del Estado y la Ley Antiterrorista. Desde el retorno de la democracia, alrededor de 200 mapuches han sido condenados a penas de prisión. Al igual que en el año 2006, una huelga de hambre de presos políticos mapuches ha puesto en entredicho el tipo de democracia existente en Chile. Tras dos meses de ayuno, los comuneros recluidos en el penal de Angol pusieron en evidencia un escenario de represión y ausencia de derechos que si bien escandaliza en el exterior, no parece incomodar a las autoridades.

"La existencia de presos políticos mapuches evidencia que las autoridades han hecho uso abusivo del poder punitivo del Estado para reprimir las acciones de protesta social del pueblo mapuche, y desactivar sus organizaciones por la vía del encarcelamiento de sus líderes", dice José Aylwin, director del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas. "Sus condenas son injustas y su encarcelamiento es la dramática consecuencia de la política de criminalización de la protesta social indígena, impulsada por los gobiernos de la Concertación. La presidenta Michelle Bachelet no ha cumplido su promesa electoral, asumida en reunión con organizaciones indígenas congregadas en Nueva Imperial, de dar cumplimiento a las recomendaciones del Relator de la ONU para los derechos indígenas. Antes bien, se han mantenido las situaciones de criminalización de la protesta mapuche", agrega. Y recalca que Chile no ha cumplido con el compromiso de ratificar el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas, ni mucho menos otorgado fuerza de ley a las disposiciones de la recientemente aprobada Declaración Universal de Derechos de los Pueblos Indígenas.

Es este el escenario de represión y ausencia de derechos que han dejado al descubierto los presos políticos recluidos en la cárcel de Angol, 600 kilómetros al sur de Santiago, por medio de una huelga de hambre iniciada con fecha 10 de octubre. La vocera de los cinco huelguistas, Angélica Ñancupil, precisaba que la movilización emprendida por José Huenchunao, Jaime Marileo, José Millalén, Héctor Llaitul y Patricia Troncoso, los dos últimos miembros de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM), además del joven Waikilaf Cadin Calfunao, recluido en la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago, buscaba exigir la libertad de todos los "presos políticos mapuches" que están en las cárceles de la región y del resto del país. "El objetivo primero de la huelga es lograr la libertad de todos los presos políticos y también denunciar el hostigamiento y la militarización de la zona mapuche. Además, esta acción busca denunciar los distintos montajes que se han efectuado para inculpar a nuestra gente de diversos delitos", subrayaba.

La referencia a los montajes que habrían posibilitado su posterior encarcelamiento no era gratuita. En su mayoría, los huelguistas están encarcelados como consecuencia de la aplicación de la Ley Antiterrorista 18.314, cuerpo legal creado por el régimen militar de Pinochet y desempolvado por la administración de Ricardo Lagos para perseguir a luchadores del pueblo mapuche. Su aplicación en democracia no solo dotó a las policías de eficaces instrumentos para vulnerar los derechos civiles de los presos (como escuchas telefónicas, violación de correspondencia privada, seguimientos, uso de infiltrados, etc.), sino que además abultó considerablemente sus condenas y limitó las acciones de una adecuada defensa judicial, permitiendo -entre otras finuras- el uso de un centenar de "testigos sin rostro" en el juicio que los llevó a prisión. A José Huenchunao, Patricia Troncoso y Jaime Marileo se les sentenció a 10 años y un día de cárcel por el delito de "incendio terrorista", luego que se les encontrara culpables de provocar, el 19 de diciembre del año 2001, un siniestro en el fundo Poluco Pidenco de Forestal Mininco en la comuna de Ercilla y en el cual no hubo víctimas, solo daños materiales. Todos ellos deben pagar además una multa de 420 millones de pesos a la empresa forestal, un despropósito considerando que todos provienen de comunidades caracterizadas por la pobreza extrema, mientras la maderera -propiedad de la poderosa familia Matte- factura a diario millones de dólares en ganancias. Junto a ellos fueron condenados otros seis comuneros mapuches, dos de los cuales cumplen condena en cárceles de Victoria y Vilcún, respectivamente, mientras el resto aún permanece "clandestino" o "en rebeldía".

Paradójicamente, con fecha 10 de febrero de 2007, otro de los acusados en el caso Poluco Pidenco, el ex vocero de la CAM José Llanquileo Antileo (27 años), con las mismas pruebas y testimonios presentados por parte del Ministerio Público en su contra, fue condenado solo a 5 años de prisión, esto luego que los jueces Claudio Espinoza, Gladys Villablanca y Juan Petit- Laurent del Tribunal Oral en lo Penal de Angol desestimaran el carácter "terrorista" del incendio que afectó al predio forestal, sepultando con ello la tesis planteada por el gobierno y los fiscales en el primer juicio oral que condenó a los huelguistas. El veredicto de los jueces de Angol generó una situación única en Chile en el marco de la Reforma Procesal Penal, donde por el mismo ilícito hay 6 condenados por "incendio terrorista", dos absueltos y un comunero -Llanquileo Antileo- encontrado culpable sólo de incendio calificado. Llanquileo, ex estudiante de técnico en asistencia judicial, fue detenido en la comunidad Juana Millahual de Contulmo, en la ribera del lago Lleu Lleu, tras haber sido declarado "en rebeldía" por el Tribunal de Angol, ya que no se presentó al primer juicio en agosto del año 2004.

Huelga destacar que numerosos organismos internacionales le han hecho ver al gobierno de Chile lo irregular de esta situación, poniendo el acento en el uso de leyes de excepción, particularmente la Ley Antiterrorista, para enfrentar un conflicto político de profundas raíces históricas. El 2 de mayo de 2007, la propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) declaró admisible el estudio de las demandas contra el Estado de Chile, presentadas por los condenados en el denominado "caso Poluco Pidenco". Los demandantes afirmaron en su presentación ante la CIDH que fueron condenados "exclusivamente sobre la base de la prueba testimonial de testigos sin rostro", cuyas declaraciones judiciales -financiadas con grandes sumas de dinero bajo la figura de "protección" por parte del Ministerio Público- sólo pudieron ser conocidas el día del juicio. Esto, de acuerdo con el reclamo acogido por la CIDH, les habría imposibilitado a sus abogados poder preparar una defensa adecuada. Con el caso Poluco Pidenco, cuatro son los procesos abiertos hoy en día en la CIDH en los que se investiga eventuales violaciones a los derechos contra el Pueblo Mapuche en Chile, resguardados en teoría por la Convención Americana de Derechos Humanos de la OEA. Sin embargo, no solo la CIDH ha puesto en la mira al estado chileno. Múltiples organismos internacionales han llamado al Estado de Chile a rectificar su conducta en el tratamiento de las causas contra comuneros y líderes mapuches, destacando entre ellas el Relator Especial sobre Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU, Rodolfo Stavenhagen; Amnistía Internacional; la Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos (FIDH) y el Comité de Derechos Humanos de la ONU. Sin embargo, nada pareciera permear la evidente ceguera de las autoridades chilenas, tal como señaló el año 2006 en Madrid a la presidenta Michelle Bachelet el premio Nobel de Literatura José Saramago.

Paramilitares, montajes y tortura

Distinto, pero no menos injusto, es el caso de los otros dos huelguistas recluidos en el penal de Angol, Juan Millalén Milla y Héctor Llaitul Carillanca. Millalén Milla (40 años), miembro de la comunidad Catrio Ñankul de Collipulli, fue acusado de atentar contra una patrulla de guardias forestales en febrero del año 2000, hecho acontecido en las inmediaciones del Fundo Rucañanco, también propiedad de Forestal Mininco en Collipulli, y que implicó por parte del gobierno la aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado. Millalén fue condenado, por el mismo hecho, a dos condenas distintas. Por un lado, el Tribunal de Collipulli lo condenó a 4 años de prisión por "homicidio frustrado" y, por otro, la Corte de Apelaciones de Temuco lo condenó a 541 días de prisión por violación del Art. 6, letra a, de la Ley de Seguridad Interior del Estado, relativo a la alternación del orden público. Tras permanecer varios años clandestino, Millalén fue detenido finalmente el 13 de abril de este año al interior del Fundo Pemulemu y recluido en la cárcel de Angol. Cabe señalar que los guardias forestales emboscados por los mapuches prestaban servicios de seguridad privada para la Forestal Mininco y habían sido denunciados por las comunidades debido a su actuar como grupo "paramilitar" en la zona.

El caso de Llaitul Carillanca (39 años), principal líder de la Coordinadora Arauco-Malleco, es digno de una crónica policial en dictadura. Detenido por efectivos policiales en la ciudad de Concepción el 21 de febrero de 2007 (por parecer "un sujeto con características físicas de alguien prófugo de la justicia", según consignó el parte policial) fue finalmente encarcelado en la capital penquista y meses mas tarde condenado por "porte ilegal" de una pistola 9 mm, arma que se encontraba legalmente inscrita a su nombre. Si bien fue condenado solo al pago de una multa en dinero, requerido por el Tribunal de Nueva Imperial debió permanecer en prisión, esta vez sindicado como uno de los autores del atentado incendiario que en diciembre del año 2006 afectó un campamento forestal en el Fundo Las Praderas de Chol Chol. La persecución contra Llaitul se basa hoy única y exclusivamente en el testimonio obtenido bajo tortura de Roberto Painemil, comunero detenido por miembros de una "Junta de Vigilancia Rural" en la zona del atentado la noche de los hechos y posteriormente entregado a funcionarios policiales de la 4º Comisaría de Nueva Imperial. Painemil lleva más de un año privado de libertad en la cárcel de Lautaro, sin ser presentado a juicio por parte del Ministerio Público. Llaitul, en tanto, completa más de diez meses en prisión preventiva al interior de la cárcel de Angol, razón para él más que suficiente para sumarse a la huelga de hambre iniciada el 10 de octubre por los condenados del caso Poluco Pidenco.

A juicio de familiares del dirigente, su situación tendría como único objetivo "castigar al movimiento mapuche y sus justas reivindicaciones como pueblo, a través del encarcelamiento de uno de los fundadores y dirigente histórico de la Coordinadora Arauco-Malleco". "La fiscalía de Nueva Imperial le acusa por el ataque incendiario en Chol Chol pero quien lo inculpa es una persona sin antecedentes policiales, respecto de quien tampoco está comprobado haya tenido alguna participación en ese hecho. Héctor no lo conoce para nada. Según el testimonio entregado por Painemil a sus familiares y al Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas, él fue golpeado y amenazado por sujetos que no pudo identificar", relató Pamela Pezoa, esposa del dirigente, a la periodista Lucia Sepúlveda. Para el propio Llaitul, las razones de su detención son eminentemente políticas. "Hemos sido perseguidos y encausados por procesos judiciales que han sido digitados desde las altas esferas del poder político de los gobiernos de turno, en complicidad o con la anuencia de los representantes del empresariado comprometido con la usurpación de nuestro territorio. Somos, por tanto, la representación de la resistencia de nuestro pueblo a la transnacionalización de nuestros territorios ancestrales", afirmó el dirigente desde su encierro. "La actual democracia inserta en la mundialización económica -agregó- ha hecho definiciones en torno a la situación de nuestro pueblo: la integración forzada y la desaparición paulatina de nuestras comunidades". Y frente a tal escenario, la única determinación posible para los mapuches sería resistir.

Resistir y luchar. Es precisamente lo que a los 70 días de iniciada la huelga de hambre seguían haciendo el propio Llaitul y Patricia Troncoso, a la espera de que el gobierno estableciera una mesa de diálogo con sus familiares y atendiera en definitiva sus legítimas demandas. Eran los únicos que mantenían la medida de presión. A 66 días de iniciada la huelga y ante la mediación del obispo de Temuco, Manuel Camilo Vial, los presos políticos José Huenchunao, Juan Millalén y Jaime Marileo, decidieron suspender su prolongado ayuno, debido a su deteriorado estado de salud y como gesto de los prisioneros para posibilitar el diálogo con las autoridades. Independiente del resultado final de las gestiones, todos ellos calificaron la huelga como un paso hacia adelante en materia de dignidad y justicia. Llaitul permaneció 81 días en huelga de hambre, para finalmente desistir por su grave deterioro de salud. Mientras, Patricia Troncoso, está próxima a cumplir 90 días y se encuentra hospitalizada y al borde de la muerte.

El ex juez Juan Guzmán Tapia, quien procesó y pidió el desafuero del ex dictador chileno Augusto Pinochet, se ha identificado en los últimos años con la causa del pueblo mapuche y ha solicitado, incluso, la intervención de tribunales internacionales para terminar con la persecución hacia comunidades en diversos puntos del Wallmapu. "La lucha de los mapuches es política y, de hecho, como se hizo durante la dictadura, se le fabrican delitos para criminalizarlos", escribió en una columna de La Nación. "Ellos persiguen -agregó- el cumplimiento de las promesas hechas por presidentes anteriores, el reconocimiento por el Estado de los derechos que les son inherentes y su igualdad dentro de la diversidad que les es propia".

A juicio de Guzmán, el gobierno de Michelle Bachelet no solo estaría desoyendo las demandas históricas de los mapuches, sino además incrementando aquel escenario de criminalización de la protesta social que caracterizó la administración de Ricardo Lagos y alertó a diversos organismos internacionales. "Lo cierto es que durante la gestión de doña Michelle Bachelet, la represión, el hostigamiento y la persecución política contra las comunidades, sus comuneros y dirigentes se ha intensificado. Además, han sido víctimas de la persecución policial, como también de la de los fiscales, conforme a la Ley de Conductas Terroristas". "Los jueces -subrayó el ex magistrado- en algunas ocasiones han seguido la línea dura de mantenerlos presos frente a delitos excarcelables, en circunstancias que estas mismas acciones punibles, en otras partes del país, se perciben en su perspectiva adecuada. El pueblo mapuche considera que el Gobierno y la institucionalidad chilena pretenden poco a poco exterminarlos o que, perdiendo su identidad, se asimilen a lo que es ser chileno". A juicio de Guzmán, este sería el trasfondo de un conflicto histórico y que los gobiernos de turno en Chile no habrían querido jamás asumir en su real dimensión política. "Hablamos de un pueblo que demanda su reconocimiento y el ejercicio de sus derechos, no de delincuentes o antisociales que protestan sin razón alguna", indicó. En atención a este escenario de represión que persiste en la zona mapuche, el actual decano de Derecho de la Universidad Central visitó el Palacio de La Moneda a fines de noviembre y solicitó al Ministro del Interior, Belisario Velasco -que posteriormente renunció-, el establecimiento de una mesa de diálogo con los huelguistas y el fin de "la militarización de la Araucanía".

El poderío forestal

Tras la huelga de hambre en Angol subyace un conflicto de fondo, relacionado con la propiedad de la tierra y el control territorial al interior del otrora soberano país mapuche. Decenas de comunidades se encuentran actualmente cercadas por extensos predios de plantaciones de pinos y eucaliptos, propiedad de grandes holding, entre ellos el Grupo Angelini y el ya mencionado Grupo Matte. La extensa superficie que poseen estas dos compañías -y otras más pequeñas- supera los 2,5 millones de hectáreas. El Pueblo Mapuche, que antes de la ocupación militar de su territorio por parte del estado chileno poseía cerca de 10 millones, cuenta hoy con apenas 700 mil. El negocio maderero -que incluye plantas de celulosa- es resguardado celosamente por las políticas gubernamentales y genera ganancias por más de 3.000 millones de dólares. Por si fuera poco, se proyecta que los inversionistas del sector forestal aumenten las superficies plantadas a más de 5 millones de hectáreas en el sur del país. "Esta situación inevitablemente deriva en conflictos al resistirse legítimamente las comunidades mapuches a que se siga afectando su calidad de vida. Asimismo, lo que acontece demuestra los niveles de intervención de los grupos económicos que son amplísimos en Chile. Sus redes empresariales y familiares han demostrado enorme capacidad de influencia sobre partidos políticos, poderes públicos, autoridades y medios de comunicación, dejando en el absoluto desamparo a grupos sociales víctimas de estas inversiones y sus efectos", señala Alfredo Seguel, de la agrupación Konapewman de Temuco.

Nadie en el gobierno habla de los daños que produce este modelo de desarrollo y que se manifiestan en varios aspectos. Por un lado, irreversibles perjuicios ecológicos. "El fenómeno de la globalización forestal en Chile como en otras partes del mundo, ha agudizado aún más los conflictos territoriales entre comunidades y ciudadanía. Este modelo constituye la causa principal de los impactos negativos que dicha industria está generando con las plantaciones a gran escala en monocultivos de especies exóticas (pino y eucaliptos), tales como uso indiscriminado de plaguicidas, sequía recursos hídricos, pérdida de suelo agrícola y ganadero, pérdida bosque nativo, transgénicos, desplazamientos forzados de poblaciones rurales, empobrecimiento, etc. Se agrega a ello los problemas históricos acerca de la posesión de las tierras, la presión en los recursos naturales y el explosivo crecimiento de éste fijando los límites de sus espacios y los impactos que esto genera en la calidad de vida de la gente y sus ecosistemas locales", agrega Seguel.

Las plantaciones forestales afectan de sobremanera la cultura mapuche. Al erosionar la tierra, terminan con la agricultura de rotación tradicional en zonas campesinas. Otro daño lo producen las fumigaciones con químicos altamente tóxicos para la salud que realizan las propias empresas sobre sus plantaciones en los primeros años de cultivo. La fauna silvestre y el bosque nativo son lentamente arrasados y, con ello, las plantas medicinales utilizadas por las machi, autoridades tradicionales encargadas de la salud física y espiritual de los miembros de la comunidad. En contraste, mientras el deterioro al medio ambiente y la pobreza avanzan por el territorio mapuche, se incrementan año tras año las cuentas bancarias de los dos principales magnates chilenos ligados al mundo forestal. Así lo consignó la revista Forbes en su ranking anual 2007, al situar en el puesto 119 de las principales fortunas mundiales al magnate Anacleto Angelini (recientemente fallecido), con una fortuna de 6.000 millones de dólares, y en el puesto 137 a Eleodoro Matte con 5.600 millones de dólares.

Angelini, a través de sus herederos en el grupo del mismo nombre, y Matte encabezan a nivel mundial la producción de celulosa a través de los holding CMPC y Celulosa Arauco, respectivamente. El imperio forestal de ambos magnates fue posible gracias al Decreto Ley 701, promulgado el año 1974 por la dictadura militar de Pinochet y que subsidió con recursos y tierras el arribo de la industria forestal al territorio mapuche. Ambos empresarios controlan las principales forestales del país: Matte la Forestal Mininco y Angelini, Forestal Bosques Arauco. Angelini Fabbri, empresario de origen italiano, llegó a Chile en el año 1948, fundando ese mismo año junto a otros italianos la empresa Pinturas Tajamar. Encabezó el grupo Angelini, uno de los mayores productores mundiales de celulosa y harina de pescado, controlando también el rubro de combustibles. Su mayor activo, Empresas Copec, es hoy una empresa diversificada con una importante participación en el negocio forestal a través de su filial Celulosa Arauco, que controla a su vez la empresa Forestal Bosques Arauco, la mayor propietaria de tierras en la VIII región y que encabeza los conflictos en Arauco. En los últimos años, uno de los puntales de su expansión en el negocio fue la apertura de la planta Celulosa Arauco y Constitución (Celco), ubicada en Valdivia. Se trata de una de las industrias más grande del mundo, que permitiría la producción de 700 mil toneladas de celulosa kraft al año. Un negocio redondo que ha tenido "daños colaterales". Entre ellos, pequeños productores mapuches de los sectores de Tralcao y Raluya, aledaños a la Planta. Y el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, un lugar protegido por la Convención Ramsar y que fue gravemente contaminado al depositar allí sus residuos.

Inicialmente, los desechos de la Planta Valdivia se depositarían directamente en el mar, en la bahía de Mehuín. Pero comunidades y sindicatos de pescadores artesanales se opusieron tenazmente y, luego de varios estudios, la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) aprobó un tratamiento en el río Cruces, que desemboca en el Santuario. Si bien la comunidad se opuso a la construcción del complejo industrial, el apoyo de las autoridades fue absoluto hacia el empresario, especulando que daría empleo a más de 4 mil personas. Tras la contaminación del río Cruces, Celco ha retomado la idea de lanzar sus residuos al mar, lo que mantiene en alerta a mapuches y pescadores del litoral sur. Fuera de la Planta Valdivia, el grupo Angelini se encuentra levantando la Planta Nueva Aldea, de 900 mil toneladas anuales y situada en la costa de la VII Región. También está en la última etapa de evaluación ambiental una nueva planta de CMPC de 780 mil toneladas junto a la actual Celulosa del Pacífico. En conjunto, estas tres nuevas fabricas van a sumar casi 1,6 millones de toneladas de celulosa a los 3 millones actuales, transformando al grupo Angelini en líder mundial indiscutido del negocio. Tras el fallecimiento del magnate, sus herederos controlan la mayor base forestal en América del Sur: cerca de 800 mil hectáreas en Chile, Argentina y Uruguay.

Eliorodo Matte Larraín encabeza el grupo Matte, gestado a comienzos del siglo XIX por Luis Matte Larraín en alianza con la familia Alessandri a partir de la Papelera, actual holding Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC). Desde entonces, sus influencias se han extendido a todas las esferas de la vida nacional, incluyendo la cultura y educación, aparte de la política y poderes del Estado. Eliodoro Matte, ingeniero de 56 años con un master en la Universidad de Chicago y ex docente de la Universidad Católica, no sólo preside la CMPC, sino también el Centro de Estudios Públicos (CEP) y el consejo directivo de la Universidad Finis Terrae. Participa además en el Instituto Libertad y Desarrollo, think tank de la derecha política. Entre los haberes de los Matte Larraín están Forestal Mininco (filial de CMPC), con más de 400 mil hectáreas reclamadas por comunidades mapuches en las provincias de Arauco y Malleco; la empresa eléctrica Colbún; el Banco BICE, e inversiones forestales en Argentina. La CMPC posee una de las mayores fábricas de papel en América del Sur y controla y participa en más de treinta empresas de los sectores financiero, minero, sanitario, maderero, telecomunicaciones, energía, puertos e industria. Hoy participa además en el megaproyecto HidroAysén, que pretende construir cuatro represas en los ríos Baker y Pascua en la XI Región, aliados con Endesa.

Los Matte recientemente vendieron el 7,6% que poseían en la Compañía Sudamericana de Vapores, que controla el pinochetista Ricardo Claro, al empresario y ex candidato presidencial de Renovación Nacional, Sebastián Piñera, dueño de la línea aérea LAN, socio mayoritario del Club de Fútbol Colo-Colo, Chilevisión y propietario de 115 mil hectáreas de tierras en la parte sur de la isla de Chiloé, reclamadas por el Consejo de Caciques Williche. Según denuncia esta tradicional organización mapuche, se trataría de antiguas tierras comunitarias protegidas por el Tratado de Tantauko (1826), usurpadas por el Estado a comienzos del siglo XX tras impulsarse la colonización chilena del archipiélago. Piñera buscaría levantar allí un gran Complejo de Ecoturístico, al estilo del Parque Yellowstone en Estados Unidos, que año tras año recibe millones de visitantes y factura también cientos de millones de dólares en ganancias.

Pero no solo los magnates forestales representan la cara visible del modelo neoliberal y del despojo persistente al interior del Wallmapu. Otra problemática ocultada por las autoridades han sido los megaproyectos viales. La construcción de la Carretera de la Costa -que intenta unir Tirúa con Puerto Montt- ha obligado a muchas comunidades mapuche-lafkenches (gente del mar, en mapuzugun) a exigir desvíos del trazado original, sin obtener hasta el momento respuesta del gobierno. La obra no beneficiará a propietarios indígenas de la zona, sino a las grandes empresas -muchas de ellas forestales- que necesitan vías de acceso rápidas y destruirá de paso, gran parte del ecosistema de la zona. Similar conflicto originó a fines de los noventa la construcción del Bypass de Temuco, proyecto que ocupó la tierra de comunidades mapuche destruyendo incluso sitios de gran valor ceremonial y arqueológico. Muy cerca del actual emplazamiento del Bypass, en la comuna de Freire, el Ministerio de Obras Públicas pretende hoy construir el nuevo Aeropuerto Internacional de Temuco, megaproyecto al cual se oponen numerosas comunidades de la zona, encabezadas por la Asociación Indígena Ayun Mapu.

De desalmados a terroristas

Desde octubre, mes de inicio de la huelga de hambre en Angol, lejos de aminorar, se ha acrecentado en Wallmapu la represión contra comunidades. El pasado 19 de noviembre fue detenido por efectivos del Servicio de Inteligencia Policial (SIP) de Carabineros, Omar Huenchullan, dirigente de Temucuicui, mientras transitaba por la ciudad de Ercilla. "Los policías, sin darle a conocer el motivo de su violenta detención, lo llevaron amarrado a la Comisaría de Ercilla, donde le informaron que existía una orden de detención en su contra", señala un comunicado de su comunidad. Huenchullan fue trasladado al Tribunal de Garantía de Collipulli, donde el fiscal Ricardo Traipe le informó que existía una orden de detención emanada del Tribunal de Garantía de Victoria, de 2004, por "amenazas" en contra del latifundista René Urban. Pero Huenchullan ya había sido detenido en varias ocasiones en 2005 y 2006, y en septiembre de 2007 por esa causa, presentándose a diferentes audiencias, la última de ellas en compañía del ex juez Juan Guzmán. A pesar de que siempre compareció ante el tribunal, Carabineros lo volvió a detener. "¿Por qué motivo en todas estas detenciones, encarcelamientos y audiencias anteriores no se le informó de dicha orden de detención?", se preguntó la comunidad. "Esta detención demuestra la persecución y seguimiento permanentes de que somos objeto", agregaron.

Comunidades de Rofue, Zullinko y Ragintuleufu denunciaron en diciembre que el machi Pascual Catrilafy otras autoridades tradicionales de Ragintuleufu, comuna de Nueva Imperial, fueron violentamente allanados y detenidos por efectivos policiales. Carabineros arrasó y destruyó instrumentos espirituales. Para informarse sobre la situación, se presentaron en la Comisaría el machi Fidel Tranamil, de la comunidad José Jineo Ñanco, de Rofue, y el lonko Diego Valdivia, del sector Zullinco, comuna de Freire. Pero Carabineros los golpeó y detuvo violentamente, ejerciendo torturas y maltratos físicos, según denunciaron. A efectos de dejar constancia de las lesiones y heridas provocadas, las autoridades mapuches se dirigieron al Hospital Intercultural de Nueva Imperial, en donde el personal médico constató las lesiones provocadas por la brutal golpiza. Iván Llanquileo, lonko de Lleu Lleu y miembro de la Coordinadora Arauco-Malleco, estuvo dos meses en prisión, acusado por la Fiscalía de Cañete y el Ministerio Público de "tenencia de arma de guerra". Llanquileo estaba en prisión desde el 31 de agosto y había sido trasladado a la cárcel El Manzano, de Concepción, desde donde se sumó a la huelga de hambre iniciada en Angol. Estuvo 25 días sin ingerir alimentos. Le acusaban de esconder un fusil M-16, que fue encontrado a kilómetros de su hogar el día de su detención. "Estoy libre como siempre ha debido ser... Este no es más que un montaje muy bien urdido para encarcelar a los mapuches que luchamos por nuestros derechos. La resolución judicial respalda lo que siempre dijimos. El tiempo en la cárcel sirvió para reafirmar nuestra posición y, por lo tanto, el Estado debe entender que defendemos nuestros espacios territoriales", señaló el lonko Llanquileo al momento de su posterior liberación, sin cargos.

Daniel Salinas (PS), miembro del Comité Central de su partido y concejal por Angol, envió recientemente una carta a la propia presidenta Michelle Bachelet, también militante socialista, solicitando la libertad de los presos políticos: "Espero que nuestra presidenta preste oídos activos a este llamado que por un imperativo de conciencia, frente a una injusticia flagrante, le he realizado. Los conflictos no se resuelven reprimiendo a ciegas e inculpando a inocentes. Conquistamos la democracia, entre otras cosas, para ganarnos el derecho a dialogar y a discrepar, cuando sea necesario", señaló Salinas. Pero las cosas no mejoran. José Lepicheo (17 años), mapuche del sector de Huetelolen, acaba de ser reconocido por las comunidades como otro preso político mapuche, con la particularidad de que es menor de edad y está detenido en la Cárcel de Menores de Coronel. Se le acusa de participar en la quema del vehículo de un corresponsal de Radio Bío Bío a quien los mapuches catalogan de "informante de Carabineros". El hecho ocurrió el pasado 17 de noviembre. Un testigo "protegido" atestiguó contra del menor y se le procesó por "robo con intimidación e incendio". El juez de la causa decretó seis meses de investigación, es decir, de encierro. Si antes los mapuches no tenían alma, hoy son terroristas.

(*) Arnaldo Pérez Guerra es corresponsal del periódico mapuche Azkintuwe. Pedro Cayuqueo es su director.
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domingo, 13 de enero de 2008

Guerra fría en Arauco y el Supuesto Terrorismo en el WallMapu


Temuco no es una ciudad sitiada y tampoco sus habitantes viven atemorizados esperando el próximo atentado mapuche, el tema apenas les quita el sueño. Los estudiantes, en vez de entrenarse para la lucha armada, trabajan de temporeros para pagar sus matrículas. Pero el despliegue policial y la tensión de las autoridades alimentan el mito de que en el sur manda la guerrilla. Un conflicto de baja intensidad que está lejos de acabarse.

La inteligencia policial dice que el principal centro de reclutamiento de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) está aquí, en el hogar de estudiantes mapuche Pelontuwe. No es difícil imaginarlo. La residencia universitaria está al lado de otra para estudiantes secundarios. Juntos forman un hermoso predio que ocupa una manzana completa en calle Las Encinas de Temuco. En una de las esquinas está rayado con letras negras: “Estado fascista, esto recién comienza”, y a la entrada se ve una bandera negra que ondea en la puerta. La pared tiene escritas consignas en mapudungun con letras rojas, lo único que entiendo es “marrichiwew” (“diez veces venceremos”). La cara de Matías Catrileo está estampada en el cemento bajo la cuneta con una leyenda que dice: “Tu lucha no será en vano”. Una frase archiescrita en contextos similares, pero que en este lugar suena un poco más creíble.

EL APOYO METODISTA

En 1997 los universitarios de la zona se tomaron estos terrenos, donde funcionaba un edificio del Indap en estado de semiabandono. Después de forcejeos, fricciones y detenidos, que duraron meses, finalmente el recinto se quedó como albergue para los hijos de las familias campesinas que vienen a la universidad. Pelontuwe se convirtió en el hogar más grande de la zona. En una época donde había muchos en todo el “wallmapu”, el territorio mapuche que actualmente se concibe desde el Biobío hasta Chiloé.

A partir de los años sesenta y setenta nace la Federación de Estudiantes Mapuches como espacio de poder, y “se entiende la educación superior como forma de proyectarse y ayudar a la restitución del pueblo mapuche desde esta plataforma”, dice el historiador Sergio Caniuqueo. Los hogares se cierran en la dictadura y sólo quedan los de estudiantes secundarios.La vuelta a la democracia significó que la causa mapuche empezara a hervir. Muchos hogares se formaron incluso en pequeñas viviendas donde los estudiantes viven hacinados, pero comienza a incubarse el movimiento de reivindicación como lo conocemos hoy. “Muchas organizaciones de derechos humanos apoyan la conformación de hogares”, dice Caniuqueo. Entre 1992 y 1996 en el hogar mapuche Pegun Dungun, amparado por la Iglesia Metodista de Concepción, nace la CAM. Primero empezaron con escuelas abiertas en distintas comunidades rurales, promoviendo estrategias de recuperación. La coordinadora se instala desde el principio como la organización más radical. “A nosotros nos gusta hablar con los hechos, con las acciones prácticas. Nos interesa lograr la autodeterminación del pueblo mapuche, el control territorial de las zonas en conflicto”, dice Óscar Ancatripai, vocero en reemplazo de José Huenchunao, prófugo hasta marzo del año pasado y hoy preso en la cárcel de Angol, acusado del incendio al fundo Poluco Pidenco de la Forestal Mininco, ocurrido en 2001.

BUSCANDO UNA PISTOLA
Hoy el hogar Pelontuwe se divide en cuatro pabellones de madera azul en los que viven 97 estudiantes. La dirección y administración del establecimiento la ejercen ellos mismos y gracias a recursos aportados por fondos concursables del Gobierno regional, las instalaciones están completamente renovadas. Hasta el 2000 los estudiantes vivieron hacinados, hoy las vacantes sobrepasan la demanda. Adentro, los únicos elementos visibles que podrían asociar este lugar con una escuela de cuadros son los lienzos y las pancartas alusivas a la muerte de Matías Catrileo y la causa mapuche. En el comedor recibo saludos cordiales, pero la tónica es el silencio. Algunos estudiantes terminan sus raciones de almuerzo y forman un grupo compacto frente al televisor para ver las noticias, donde muestran un video de Catrileo hablando. Luego vuelve cada uno a lo suyo. Minutos antes se han ido los que fueron detenidos durante una marcha pacífica el miércoles. En rigor, este lugar alberga activistas proindígenas, pero el barniz que lo sitúa al nivel de una escuela islámica donde se diseñan atentados se lo ha dado Carabineros.

A principios de diciembre, la policía lo allanó en busca de un arma perdida por un policía durante una manifestación a favor de los presos políticos mapuches. No encontraron nada. “Los hogares son una plataforma de discusión, pero han perdido poder, están penetrados por los intelectualoides; las acciones se arman dentro de las comunidades”, dice Óscar Ancatripai, de la CAM. La mayoría de los estudiantes que podrían participar en “acciones militares” se van a trabajar de temporeros en la zona exportadora de frutas, el modo más popular de juntar plata para las matrículas del año siguiente.

“Los hogares son sitios de preparación de profesionales que rompan el círculo de pobreza y vuelvan a las comunidades a ayudar a nuestra gente, pero mientras pasa eso tenemos que resistir a los megaproyectos y estamos todos inmersos en las reivindicaciones de nuestras comunidades”, dice Andrea Reuca, de origen lafquenche, una de las pocas etnias que ha logrado una ley a punto de promulgarse para proteger su territorio en el borde costero desde Biobío a Palena, pero que siguen en contra del ducto de Celco en la caleta de Mehuín. La Identidad Territorial Lafquenche, que los agrupa, es financiada por la Ayuda Popular Noruega (APN).

EL EMBAJADOR
Desde fuera, el movimiento mapuche se ve con el potencial explosivo de ETA, las FARC o el Ejército Zapatista. Al menos tiene un magnetismo a la altura. La prueba está en las decenas de extranjeros que llegan buscando mezclarse en la zona, como estudiantes o simpatizantes de la causa, que por lo demás tiene en Aucán Huilcamán a su embajador autodesignado.

“Yo me inserté en la alianza global de los pueblos indígenas del mundo y empecé a ser parte de la diplomacia, hace dos semanas estuve en Ginebra en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. El Alto Comisionado me invitó”, dice. Aucán, al frente del Consejo de Todas las Tierras (CTT), que según él representa a unas 300 comunidades. El CTT proviene de una escisión de Admapu, un movimiento indígena de inspiración socialista al que también perteneció el subdirector de Conadi, Daniel Neculpán.

TEMUCO SITIADO

Aunque los bandos en conflicto se apuren en negar que exista una lucha sin cuartel, todos los involucrados ayudan un poco a engordar el mito. Desde la propia CAM hasta los medios, pasando por la policía y el Gobierno.

“No hay entrenamiento militar de ninguna especie. La tradición del weichafe [guerrero] viene de la época de Lautaro y tiene que ver con caminar, reconocer el terreno, saber esconderse. Efectivamente, la tradición ha renacido en las comunidades. Es una opción de vida”, explica Óscar Ancatripai. Con este discurso, que construye versiones modernas de las hordas que defendían la Frontera en el siglo XVI, el mando policial se alimenta bastante. De otra forma cuesta explicarse dos guanacos, tres micros y dos “zorrillos” para contener una manifestación de 30 personas empeñadas en llegar a la Intendencia pacíficamente para protestar por la muerte de Matías Catrileo. Más alboroto genera la prensa, que ha llegado en masa. Apenas avanzan una cuadra y la marcha se acaba. El resto de la gente está metida en sus cosas de día miércoles a las siete de la tarde, y nadie ve alterada su rutina y tampoco presta atención. El despliegue queda como un intento infructuoso de hacer parecer a Temuco nublado y con lluvia intermitente parecido a la Belfast sitiada de fines de los setenta.

UN CAJÓN DE TOMATES

El resultado fue un contenedor de basura volcado. Pero los detenidos tardan en salir. Ya se sabe que parte de la familia del comunero asesinado está arrestada. De noche, Ximena Oñate, seremi de Gobierno, es la primera autoridad política en llegar. Camina evitando a la prensa en voz alta, tan apurada como si estuviera presionada por una banda de secuestradores. La intendenta, Nora Barrientos, y el subdirector de la Conadi, Daniel Neculpán, entran por una puerta trasera. Carabineros hace labor de inteligencia, graba a la gente apostada afuera desde el segundo piso. Minutos después una pareja de policías confisca al grupo un cajón de tomates. La escena de los efectivos corriendo a botar la fruta provoca aplausos espontáneos

El incidente ha caído en el ridículo hace rato. Cerca de la una de la madrugada el mayor Fernando Bywaters se acerca a pedir disculpas a la madre y hermana de Matías Catrileo y les dice que no salgan por la puerta principal para no toparse con los periodistas. María Quezada no obedece y habla para todos los noticiarios de medianoche.

LA PAZ EN EL DIARIO

En la Conadi me piden que no deje a Temuco como si fuera Sudáfrica, pero ellos están tan tensos como si el próximo atentado fuera a verse desde el ventanal que da al cerro Ñielol. “Es que el ambiente está muy complicado; después de la muerte de Matías hay mucha rabia”, dicen. Pero la rabia se entiende mejor en el mapa que hay en la oficina, donde se ve que sólo un 5% de la Araucanía pertenece a los mapuches. Daniel Neculpán se defiende dando a conocer los logros de la institución, que en 14 años ha entregado 90 mil hectáreas de terreno (este año fueron cinco mil) y se encarga de entregar la asignación de becas universitarias, unos 50 mil pesos mensuales por estudiante, entre otros beneficios.

“Mapuches ofrecen paz”, decía la tapa del “Diario Austral” del jueves. La noticia fue un golpe de efecto. Jorge Huenchullán, werkén de la conflictiva comunidad de Temucuicui en Ercilla, acusada de esconder a un lautarista y cercada por un numeroso contingente policial, ofreció diálogo, igual que todas las organizaciones; incluso la CAM lo ha hecho en su momento.

Según cifras extraoficiales entregadas por las distintas organizaciones, unas 600 mil personas viven en comunidades mapuches. Y de ellas, poco más de un tercio tiene participación activa en el movimiento de restitución de tierras. El resto se ha incorporado a la comunidad de Temuco.

“Los mapuches son gente buena, sana, pero hay que incorporarlos y demostrar un interés sincero por ellos, entregarles tierras con orientación para explotarlas, porque ellos no saben y es fácil hacerlos tontos y cuando se dan cuenta les da rabia y actúan”, dice un taxista vehemente, y recuerda a un viejo militante RN que en su campaña a senador repartió en distintas comunidades un caballo para comer y 30 litros de vino. El político, ya retirado, ganó la elección.

EL COMANDANTE HÉCTOR

Al final del día queda más clara una verdad menos sofisticada de la que parece envolver las noticias sobre lo que ocurre en la zona. Las acciones de fuerza no son parte de una táctica sistemática. Los nativos aplican la “recuperación productiva”; es decir, apropiarse de los territorios que ellos consideran usurpados, llevando sus animales y sembrando en ellos.

Jorge Luchsinger ha mandado construir zanjas para evitar el avance de los comuneros, y eso, más las expresiones racistas de las que lo acusan, lo han convertido en ejemplo de lo que ocurre a lo largo y ancho del mundo mapuche (Wallmapu), que se extiende, según su demarcación actual, desde el Biobío hasta Chiloé.

La realidad del aparato militar es que sus líderes están todos en la cárcel. Una de ellas, Patricia Troncoso, va a cumplir 100 días en huelga de hambre. Su poder de fuego se reduce a lo que cada comunidad determine según sea su conflicto. A pesar de que la policía identifica a Héctor Llaitul como el jefe operativo de la organización (el “comandante Héctor”, para los servicios de inteligencia), la coordinadora no tiene comité central ni líderes, sino reuniones y comunicaciones esporádicas.

La última vez que se reunió un contingente amplio fue durante el funeral de Matías Catrileo. El financiamiento es con “aportes de los simpatizantes y el tarreo , dice Óscar Ancatripai, que siembra en las tierras de su comunidad en el Alto Biobío o trabaja como obrero de la construcción cuando para en la ciudad.

La señora Fresia Huillipán no conoce a la familia del joven muerto, pero lloró de rabia cuando se enteró del crimen, porque pudo pasarle a sus hijos y corrió a la comisería cuando supo que había detenidos. “Los padres no vivimos tranquilos en el campo pensando en lo que puede pasarle a nuestros hijos, que no son como el resto de los de su edad; ellos, en el verano, no descansan, sino que salen a trabajar para pagar sus estudios. Ojalá tuvieran el tiempo de poder luchar así como dicen en la televisión”, afirma.

Cuatro de los suyos van a la universidad, a pesar de que egresaron del único liceo que hay en el pueblo. Todos viven en el hogar de calle Las Encinas, dos trabajan de temporeros y sus hijas hacen la práctica en kinesiología y contabilidad. La familia vive en tres hectáreas, espacio de sobra para un citadino condenado a un departamento de un ambiente, pero no para un mapuche acostumbrado a que toda una generación de su familia viva y muera en la tierra que les pertenece.

“Vivimos en tres hectáreas de tierra de mala calidad, donde no se da el trigo, que es lo que mejor sabemos cultivar. Quisimos criar ovejas y no se puede mucho por el espacio, y hay que pagar los préstamos. Ahora vamos a criar abejas a ver si nos va mejor. Tal vez me dirán que soy floja porque no tengo más en ese espacio. Pero no se puede; además, las forestales nos secan las tierras”.
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Exposición Permanente --------------------------

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Informe sobre la Represión y Criminalización del Pueblo Mapuche en Chile

La Misión tuvo su origen en la iniciativa de los miembros de la Rama Chilena después del asesinato de Matías Catrileo, y de la denuncia efectuada por dicha rama en el Palacio de Justicia. Conmocionado por la crítica situación derivada de la huelga de hambre mantenida por los presos mapuche, las denuncias de violencia policial en las múltiples manifestaciones desarrolladas en el marco de esta huelga, las denuncias de militarización de las Comunidades y de violencia policial en ellas, los escasos pronunciamientos de la sociedad civil y la agudización del conflicto entre el Estado de Chile y el pueblo Mapuche. Esta iniciativa se formuló a la Directiva Continental, por intermedio de su Presidenta, Vanessa Ramos, y se invitó a integrar la Misión a los dirigentes de la Rama Argentina en razón de su cercanía. Posteriormente, se convoca a la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Argentina, sumándose a la delegación el Presidente de la Asamblea de Bolsón y Miembro del Consejo Nacional de la Presidencia.

Documental: El Despojo

Centrado en las tensiones que por años han enfrentado las comunidades mapuches con el Estado chileno y empresarios forestales, el documental dirigido por Dauno Tótoro, Üxüx xipay, El Despojo, intenta generar una mirada global hacia el conflicto, desde su gestación con la llegada de los españoles, hasta el actual dilema de territorialidad en el sur de país. Con la idea de conformar una mirada general, el realizador incluyó versiones de los involucrados -tanto de las comunidades, como de los empresarios y funcionarios de gobierno-, junto a material histórico de archivo.

Reportaje: Patagonia sin Represas

Este libro y su campaña de difusión son una iniciativa del Consejo de Defensa de la Patagonia Chilena (CDP), colectivo de organizaciones ambientales, sociales, vecinales y de personas que comparten una visión común sobre la vocación de la Patagonia Chilena —ligada a su cultura, la conservación, el turismo y el desarrollo sustentable—, y que promueven alternativas a proyectos que amenazan su naturaleza, tales como las mega represas hidroeléctricas. A esta campaña se suman profesionales, artistas, intelectuales, empresarios y organismos nacionales e internacionales comprometidos con el cuidado del medio ambiente y los ecosistemas patagónicos.

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